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3 sep 2013: Efectos de la terapia acuática en pacientes mayores


La terapia acuática o uso del agua como medio rehabilitador desde hace tiempo tiene un papel muy importante dentro del campo de la rehabilitación debido a propiedades del agua como flotación, viscosidad y las presiones hidrostáticas. La terapia acuática se define como la “realización de ejercicios terapéuticos en el agua utilizando una variedad de posicionamientos incluyendo decúbito supino, posiciones verticales y reclinadas” (Framroze 1995).

 

Terapia acuática para personas mayores

 
Hace unas semanas conocimos los beneficios concretos de este tipo de terapia en pacientes con parkinson (podéis leer el artículo aquí), entre las que destacamos que se mejora el dominio motor al caminar, así como la resistencia y fuerza muscular en los miembros con falta de actividad.
 
En esta misma línea desarrollamos desde el pasado verano en Sanyres El Limonar (en Málaga) similares terapias pero dirigidas a  residentes con diferentes patología: ictus, hemiplegias, alzheimer, patologías articulares o deterioro propio de la edad. Como vemos, algunos de ellos no tienen afecciones concretas, pero los resultados en cualquier caso son también palpables. En el caso de este centro, la iniciativa de poner en marcha la terapia acuática partió de los departamentos de Fisioterapia y Terapia Ocupacional como terapia alternativa a los tratamientos habituales ofrecidos el resto del año.
 
Esta terapia resulta especialmente singular porque permite al residente trabajar su musculatura con un menor gasto energético, con la obtención de unos mejores resultados y finalmente con una mayor sensación de bienestar.
 
Las sesiones se realizan de forma individual, con una duración de 45 minutos y se adaptan a las necesidades y patologías propias de la persona, permitiendo la inclusión de personas con movilidad reducida. El hecho de realizar ejercicios locomotores básicos (es decir, andar) utilizando la resistencia del agua mejora la funcionalidad porque el cuerpo se estabiliza a sí mismo contra esa resistencia. Así, la auténtica ventaja del ejercicio en el agua radica en “su capacidad de ofrecer resistencia específica en una postura funcional erecta” (Sanders 2001).
 

Terapias acuáticas

 
Las indicaciones generales de la terapia acuática incluyen todas las patologías que afecten al aparato locomotor en las que deseemos reducir el dolor, el espasmo muscular, el edema, y aumentar el arco de movilidad y la fuerza muscular.
 
A modo de resumen, podemos concluir que los efectos fisiológicos la terapia acuática son.

  • Incrementar la circulación superficial y el aporte sanguíneo a los músculos.
  • Incrementar el metabolismo general.
  • Disminuir la hipersensibilidad de las terminaciones sensitivas.
  • Relajar la musculatura de forma generalizada.
  • Mejorar el estado anímico.
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    A todas estas ventajas se añade por supuesto el aspecto lúdico y social, ya que cuando los residentes pasan un rato en el agua están acompañados de terapeutas y compañeros con quienes interaccionan, se refrescan y pasan un rato muy divertido. En este sentido, la piscina además de ser una herramienta para terapias, se convierte en un símbolo de vacaciones y verano.
     

    Artículo redactado por Belén Moreno Aguilar, terapeuta ocupacional en Sanyres El Limonar y Ángela Camacho Burgos, fisioterapeuta en Sanyres El Limonar.

     



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